Generalmente existe una gran preocupación acerca del porcentaje por el que se puede aceptar una propiedad como garantía; y este porcentaje lo define, entre otros, el tiempo que podría demorar cobrar la garantía así como los costos que tendrá el proceso de recuperación.
Por esta razón, cuando el crédito se va a garantizar con una hipoteca, el acreedor debe pensar primero en que su proceso podría demorar de 9 a 12 meses y que le va a costar un 12.5 % como mínimo, de forma que no podría recibir la garantía por un monto mayor al 70 % del avalúo con lo cual limita las posibilidades de muchos deudores que no podrán comprar una propiedad porque no tienen el 30 % o 40 % de la “prima”.
Cuando la garantía se representa en un Fideicomiso de Garantía en que el plazo de recuperación será de 45 días con un costo de un 6.5%, el acreedor encuentra la libertad de poder aceptar el bien hasta en un 85% o 90% de su valor con lo que aumenta considerablemente las posibilidades de venta de un bien ya que existe un mayor número de personas que podrán pagar primas de un 10 % o un 15 % en vez del 30 % o 40 % que como mínimo es prudente cuando se se tratara de una hipoteca. |